Se cierra un año y como siempre se hacen valoraciones respecto a todo lo que ha sucedido. Pero quizás es más interesante comenzar a preguntarse qué es lo que está por llegar. En cuanto a cine hay que resaltar que este año llegan nuevas propuestas que se esperan con mucho interés.
La primera de ellas el día 9 con el estreno de la nueva película de Gus Van Sant,
Milk. La

siguiente que podemos señalar será la que más ganas tengo de ver (no tengo colgado un reloj con la cuenta atrás en la habitación, pero más o menos llevo la cuenta mentalmente):
The curious case of Benjamin Button de David Fincher. Hoy me atrevo a decir que este cineasta es uno de mis favoritos sin lugar a dudas, especialmente gracias a la que considero su mejor obra,
Zodiac.
También llegarán las nuevas películas de Amenábar y Almodóvar:
Agora y
Los abrazos rotos respectivamente. Esperemos que mejoren la oferta nacional de este año...
Para los fans de Tarantino se supone que
Inglourious Basterds también llegará este año.
Y muchos más títulos (las nuevas entregas de
Harry Potter y de
Terminator,
Wolverine,
Watchmen o
Valkiria -que llega ya a los cines).
En todo caso seguro que no espera un año cargado de cine, bueno, malo y regular. ¡Esperemos que casi todo el que veamos sea aprovechable de uno u otro modo!
Y para no ser original, una pequeña reseña de lo que ha supuesto el 2009... La verdad es que no lo he pensado demasiado pero como los blogs y revistas van llenos de referencias al año pasado no es difícil dar un pequeño apunte.
En primer lugar las películas que creo que han marcado este año (estrenadas en España el 2008) son
Wall-e,
The dark Knight y
No country for old men. Tres propuestas muy diferentes pero que representan nuevas miradas y grandes obras cinematográficas en cada género que representan.
Respecto a las decepciones hay dos nombres propios que en mi caso más que decepciones las considero fraudes:
Camino de Fesser y
El intercambio de C. Eastwood... Sentimentalismo fácil y vacuidad no significativa...
Y... no me la dejo, no... mención especial para la película que creo que representará al 2008 en el futuro y que va a marcar una época, la película que va más allá de todo lo que se ha visto este año y quizá hace años. La brillante e impresionante
There will be blood de P. T. Anderson merece ser subrayada. Sencillamente imprescindible.
