Es probable que haya visto pocas secuencias de un nivel fotográfico tan impresionante como aquella en que los dos protagonistas de El Nuevo Mundo “entran en contacto”. Esas primeras caricias, ese reconocer el cuerpo del otro con las manos, está filmado con una sensibilidad que roza la perfección. O al menos a mí me lo parece: la composición de los planos, los gestos escogidos… cada elemento dentro del cuadro se une para crear un todo que se queda como petrificado en la memoria. Pura belleza que emociona…Gran trabajo de Lubezki trás la cámara, uno de los mejores directores de fotografía del momento. Sin desmerecer a Malick, por su sensibilidad y puesta en escena. Dos grandes del cine actual unidos para crear imágenes que pasan a formar parte de la memoria retiniana de mucha gente a la que sólo nos queda agradecer la obra de arte que nos han legado.
Dejo esas dos capturas de pantalla para abrir el apetito. Y también el trailer. Una película imprescindible que ha sido criticada sin compasión pero que merece ser revisitada con calma y atención. En definitiva revisitarla una y otra vez con la actitud que toda obra de arte merece.