Otra revisión gracias a un fin de semana largo... y una confirmación que me invita a afirmar algo que nunca estoy seguro de hacer: the night of the hunter (la noche del cazador, 1955) es una de las mejores películas que he visto. Aunque la afirmación no parece demasiado atrevida si que lo supone para mí porque no suele hacer este tipo de clasificaciones. En todo caso, y dejando claro que no sabría decir cuantas películas se encuentran entre mis favoritas, la única película que dirigió el también actor (y muy bueno) Charles Laughton merece una mención especial dentro de la corta historia del cine.¿Qué destacar de ella? ¿Sus grandes actuaciones (por ejemplo un Robert Mitchum espectacular)? ¿La
esplendida estructura narrativa que tejen los guionistas y Laughton? ¿El ritmo y el tono adecuados para una película que se nos narra como si de un cuento se tratase? No lo sé... Sin duda hay tantas razones como fotogramas tiene la película... y es que ese es otro tema: ¡cada plano es una verdadera obra de arte! Cada una de las puestas en escena está cuidada con un cariño en el que se siente algo especial. ¿Qué decir de su fotografía? El maestro Stanley Cortez se recrea en mostrarnos un universo que por momentos es más expresionista que el expresionismo, introduciéndonos en un universo de luces y sombras, de grandes contrastes dentro de un bellísimo blanco y negro, de líneas y formas... Sencillamente increíble... Blanco y negro en formato académico en la época donde el color y el scope dominaban... Valiente fotografía. Excelente lección de Stanley Cortez.
Posi
esplendida estructura narrativa que tejen los guionistas y Laughton? ¿El ritmo y el tono adecuados para una película que se nos narra como si de un cuento se tratase? No lo sé... Sin duda hay tantas razones como fotogramas tiene la película... y es que ese es otro tema: ¡cada plano es una verdadera obra de arte! Cada una de las puestas en escena está cuidada con un cariño en el que se siente algo especial. ¿Qué decir de su fotografía? El maestro Stanley Cortez se recrea en mostrarnos un universo que por momentos es más expresionista que el expresionismo, introduciéndonos en un universo de luces y sombras, de grandes contrastes dentro de un bellísimo blanco y negro, de líneas y formas... Sencillamente increíble... Blanco y negro en formato académico en la época donde el color y el scope dominaban... Valiente fotografía. Excelente lección de Stanley Cortez.
blemente esa fotografía tan cuidada sea el elemento crucial para escoger esta película y situarla dentro de un pequeño armario de recuerdos imborrables regalados por el maravilloso arte que puede ser el cine en ocasiones. Pero por suerte no es la única.Gran película. Grande, grande, a pesar de haber sido olvidada por los Oscar en la edición de aquel año o por haber pasado desapercibida por la crítica del momento.
Y, pensando en Laughton (aunque desconociendo los motivos sobre porqué no hizo más películas), a veces no hay filmografías que valgan. Hacer algo y hacerlo único.
Gracias.
